Tuesday, April 22, 2008

Una colaboracion inexperada

Mira, O., he aqui otra coincidencia: Eu, que nunca nunca nunca y nunca uso MSN, lo tenia abierto ayer y me rencontre con mi amigota Milena. Milena, aunque lejos en el tiempo y en la distancia, esta siempre cerca. Me dijo que me enviaria algo y, mire voce lo que ha sido...Milena: Ni idea tienes cuanto tiene que ver.

Los dejo con Milena:




Dicen que el amor, igual que no tiene edad, no tiene tampoco día. En cualquier momento la gente puede salir a la calle y enamorarse. En estos tiempos virtuales (parecidos, en el fondo, a los epistolares y románticos del XIX), la gente consigue incluso enamorarse sin salir de casa, en pijama y con el pelo sin peinar, sin haber visto nunca a la persona amada, sin escuchar su voz y sin tocarla. Sin que ella perciba cómo brillan tus ojos cuando te dice algo.
Si bien el día para el amor puede ser cualquiera, todos sabemos que el 14 de febrero es una fecha especial, para enamorados. (Hay quien no cree ni respeta estas cosas. Por ejemplo, fue un 14 de febrero el día elegido por el Ayatollah Comeini para condenar a muerte a Salman Rushdie por sus Versos Satánicos). Uno reconoce distintos tipos de enamorados. Se me ocurren ahora cinco especies: los ansiosos del amor; los amantes correspondidos; los abandonados; los amantes otoñales; y los nostálgicos. Cada tipología busca su poema de amor, para que lo acompañe este día.
Para los deseosos del amor (las deseosas, quizás más), pocos hay tan rotundos como ese de Rosalía de Castro, hoy políticamente incorrecto si no se lee su ironía: “San Antonio Bendito /, mándame un hombre / aunque me pegue / aunque me azote”. Para los amores otoñales es aquel otro de Dulce María Loynaz, “La balada del amor tardío”: “Amor que llegas tarde, / tráeme al menos la paz: / Amor de atardecer, ¿por qué extraviado camino llegas a mi soledad?”. Para amantes correspondidos hay muchos; recuerdo ahora uno curioso, el “Soneto de tus vísceras”, del argentino Baldomero Fernández Moreno: “Harto ya de alabar tu piel dorada, / tus externas y muchas perfecciones, / canto al jardín azul de tus pulmones / y a tu tráquea elegante y anillada.” Y aún se atrevía a seguir: “Canto a tu masa intestinal rosada”... Para los nostálgicos es “Mis amores”, de la urugüaya Delmira Agustini: “Hoy han vuelto; / por todos los senderos de la noche han venido / a llorar en mi lecho. / ¡Fueron tantos, son tantos!... / Yo no sé cuales viven, yo no sé cuál ha muerto. / Me lloraré yo misma para llorarlos todos”. Y para los abandonados, los desamados, es sin duda este consuelo, esta maldición amorosa del cubano Luis Rogelio Nogueras: “Algo queda en el cazador / del miedo de la presa; / algún temblor del que muere de amor / sobrevive en quien lo mata. / Porque aquellos que hieren de olvido / también agonizarán olvidados; / porque aquellos que cubran de tinieblas una vida / al cabo se extraviarán entre sombras”. Feliz 14 de febrero

5 comments:

Elaine said...

Milena es fascinante. ¡Que gracia con la que se separa de todo y tipifica amores, y nos hace sonreir queriendola! Al 14 de febrero lo condensaron asi,como dia del amor, para trastorno de los descreidos, de los no correspondidos y de los niños. A mi hace unos años no se me ocurrio otra cosa que regalarle ese dia un hijo a mi esposo. La gente se enreda tanto con el amor que este termina dominandonos a todos. Asi que, podemos pedir sin miedos: Mandanos amor, aunque nos azote...o porque nos azotará.

Anonymous said...

De O.

Muy buena esa colaboracion, y especialmente el trozo de poema de Wichy , el que aparece ultimo... ya le di el uso apropiado, es decir lo envie a un destino errado, pero me senti tan bien. Y claro le meti pa quinientos ademas. Nada de amor, al contrario con un "ojala te mueras " ( dedicado a el sujeto, no a ti) en un font de 24. Ah! pero me senti tan bien. Es que ayer ademas se cumplia un aniversario del primer encuentro.

Imagino que tu que eres terapista y sicologo 24 x segundo los 7 dias de la semana, me quieras decir Malena mediante que no estoy sola!, que lo que me pasa a mi le pasa a todo el mundo... y lo se... por eso te doy mil veces mas las gracias y a Malena que tal parece que paso por contienda similar...

Anonymous said...

Pero Doctor Shiringa, porque no practicas el Ingles mas amenudo, asi los "grincubangos" de miami pueden leer con mas ficilidad.

parejanoverbal said...

Funny you should say that...La idea de pasar el blog al ingles me ronda hace rato: thenonverbalcouple es un proyecto cercano.

Milena said...

Querido Hugo:
Gracias por publicar el comentario /columna. Me alegro que te haya gustado, y también a Elaine.
Aquí te dejo otro. Besos,

M.

mar adentro

ACROSS THE UNIVERSE

M. Rodríguez

Dicen las agencias de noticias que la NASA es fans de los Beatles. Lo cierto es que ayer a las 7 de la tarde (1 de la madrugada de hoy en España), la NASA ha celebrado su 50 aniversario enviando al espacio “Across the universe”, la canción de la banda de Liverpool. La transmisión, según explican, se orienta en dirección a la Estrella Polar, la más brillante de la Osa Menor, y sigue viajando por el universo a una velocidad de la que nos es difícil, al menos a los simples mortales, hacernos una idea: 299.792 km por segundo.
Desde hace cincuenta años la NASA, y los humanos desde mucho antes, llevan preguntándose por la existencia de otros mundos, y por sus presuntos habitantes. “¿Hay alguien allá arriba?” pregunta una vez más la NASA con esta canción, creo que muy bien elegida: cabe suponer que si los extraterrestres no contestan a una canción de los Beatles es ya difícil que contesten.
Paul Mc Cartney y Yoko Ono se han mostrado optimistas: “¡Bien hecho, NASA. Trasmitid mi cariño a los alienígenas!”, ha dicho risueñamente el ex beatle. Yoko, por su parte, con una seriedad más acorde a las circunstancias, ha declarado: “Este es el comienzo de una nueva era en la que nos comunicaremos con miles de millones de planetas a lo largo del universo”.
Uno quiere compartir el entusiasmo de la NASA, de Paul y de Yoko. Pero no resulta fácil. Los humanos somos incrédulos; reclamamos siempre pruebas para creer. Ya es complicado, incluso, a pesar de la televisión, de internet, de las cámaras de video (nunca queda completamente claro si serán acaso ilusiones ópticas), estar seguro de que la gente que sabemos que existe, pero que habita a mucha distancia, en un sitio que no vemos, sigue aún allí. Y es también difícil comunicarse con el vecino de al lado. Imagínense confiar en la existencia y en la comunicación con ese desconocido y enigmático habitante que se sienta en la Estrella Polar, a millones de años luz.
Hay quien dice que la NASA nos hace perder el tiempo. Y es posible. Tal vez no nos la tomemos en serio mientras no escuchemos alguna cumbia marciana que nos llegue desde allá arriba, o allá lejos. Sin embargo, me digo mientras escucho “Across the universe”, lo que hace la NASA no es tan distinto a lo que hemos hecho, y seguimos haciendo, los simples mortales: enviar señales de humo, palabras, canciones, poemas, columnas de periódicos, mensajes en botellas, alrededor de universos grandes y pequeños. Sin saber muy bien si hay alguien del otro lado ni si, en caso de que hubiera, va a entendernos y a creer necesario contestarnos.